La agenda de paz en el Caribe

En términos generales, la región caribe presentó un balance altamente favorable al sí, superando en todos los departamentos más de la mitad de la votación favorable, y particularmente llama la atención que en departamentos como Sucre, Córdoba y La Guajira, que han sufrido fuerte presión de los grupos armado, contra todos los pronósticos, la tendencia por el Sí, fue altamente favorable. En el caso del César, último departamento que en la región presentó incursiones de las FARC (2015) y donde se encuentra uno de los campamentos de concentración de la guerrilla, fue el que marcó mayor tendencia media con un 50.66% por el sí y un 49.33% por el No.

Departamento NO Abstencionismo
Atlántico 60,53% 39,46% 75,90%
Bolívar 60,23% 39,76% 76,67%
Cesar 50,66% 49,33% 57,47%
Córdoba 60,73% 39,26% 68,35%
La Guajira 61,14% 38,85% 80,61%
Magdalena 60,53% 39,46% 75,57%
San Andrés 55,01% 44,98% 79,80%
Sucre 61,88% 38,11% 65,64%

En relación a la abstención sigue siendo un tema preocupante, pues fue determinante en los resultados; y si bien, en Colombia la tendencia de la abstención siempre ha rondado el 63% y el Caribe, donde hay una gran cuota de ésta, ha llegado a niveles del 57%, en las elecciones del 2010, la única que conservó la tendencia fue Sucre, con un 65%, de resto las demás se dispararon a cifras históricas; en este caso, la tendencia rompió todos los pronósticos, superando esa barrera, con datos alarmantes como el caso de la Guajira con un 80% o de San Andrés con un 79.80%

En la dinámica urbana regional, que vivió el proceso electoral, donde las grandes concentraciones urbanas que no han recibido de manera directa los efectos de la violencia, fueron determinantes apoyando masivamente el No, frente a la poca participación rural que ha tenido los impactos de la guerra y que mayoritariamente apoyo el Sí, se presentó una variable interesante en el Caribe con respecto al resto del país; ha excepción de Montería, donde ganó por una leve ventaja el No; el resto de ciudades capitales, a diferencia de las otras capitales del país apoyaron mayoritariamente el Sí, destacándose el caso de Riohacha, capital de la Guajira, donde los impactos del conflicto han sido severos, unidos a problemas de   corrupción y abandono estatal, el 63.57% votó favorablemente el plebiscito por la paz.

Ciudades capitales NO Abstencionismo
Barranquilla 57.44% 42.55% 75,10%
Cartagena 55,73% 44,26% 79,88%
Valledupar 51,69% 48,30% 68,52%
Montería 48,02% 51,97% 69,21%
Riohacha 63,57% 36,42% 74,66%
Santa Marta 53,56% 46,43% 70,84%
Sincelejo 54,37% 45,62% 64,07%

 

Por otro lado, preocupa el nivel de abstencionismo en Cartagena, donde se configuro una de las plataformas de la sociedad civil más destacadas para apoyar los acuerdos de paz, llamada “Bolívar vota Sí”, con una abstención del 79.88% de la población apta para ejercer el derecho al voto, validada por alguno en el mal tiempo ocurrido ese día en la ciudad, dejó en un bajo nivel de participación en la capital que se esperaba sería bastión en este proceso plebiscitario.

Caribe afirmativo, ha venido proponiendo un trabajo de incidencia en ciudades intermedias de la región, que si bien no son ciudades capitales, por su ubicación estrategia, potencial de desarrollo y situación poblacional, se han convertido en receptoras de grandes grupos de población desplazada, han recibido efectos directos de la violencia y también emergen experiencias de procesos de movilización social, entre ellos liderazgos de lesbianas, gays, bisexuales y trans, con grupo de trabajo, políticas públicas, procesos de movilización social y acciones estatales.

En estos lugares los efectos de la violencia se han canalizado hacia las personas LGBT, haciéndolas portadoras de expresiones de estigma y discriminación que se conjugan con niveles de pobreza, inequidad, racismo y falta de cultura ciudadana. Por ello y desde nuestra estrategia “Casas de Paz”, venimos haciendo un acompañamiento particular a estos territorios y   hacemos una reflexión constante de las formas en que el apoyo al plebiscito para afirmar una paz estable y duradera fue acogido en dichas localidades.

Ciudades priorizadas NO Abstencionismo
Maicao (La Guajira) 52,95% 47,04% 82,74%
Ciénaga (Magdalena) 49,88% 50,11% 78,19%
Soledad (Atlántico) 58,97% 41,02% 78,14%
Carmen de Bolívar (Bolívar) 53,20% 46,79% 70,20%

 

Soledad, reconocida como la ciudad en el caribe con mayor presencia de grupos de personas desplazadas y víctimas del conflicto armado, presentó un apoyo ampliamente favorable al proceso de paz, que superó la media de la región, y que da cuenta de un municipio donde tanto autoridades como sociedad civil asumieron desde el inicio del proceso de paz un compromiso con los acuerdos y el postconflicto. Maicao y Carmen de Bolívar, marcaron mayoritariamente y en la media regional un apoyo al Sí del plebiscito; a diferencia de Ciénaga, donde también los efectos de la violencia han sido significativos, particularmente por acciones paramilitares y de bandas criminales, pero con una leve ventaja ganó el No con un 50.,11% frente a un 49,88% que estuvo a favor del Sí.

En relación con el abstencionismo estos municipios mostraron una tendencia igual de preocupante al resto del país y muy similar a sus departamentos, por ejemplo Maicao marcó un 82% frente a un 80% de su departamento. Sin embargo, el Carmen de Bolívar, en los Montes de María, el municipio que quizás más ha sufrido la violencia de las Farc en el Caribe Colombiano, marcó una abstención menor que la media de la región con un 70.20% que igual sigue siendo muy alta y preocupante en un proceso democrático.

El alto abstencionismo en la región Caribe, donde se esperaban las votaciones por el Sí más altas del país, se pueden deber a distintos factores:

  1. La indecisión del partido Cambio Radical de vincularse al Sí: La región Caribe ha sido históricamente un nicho electoral de este partido, pero después de muchas evasiones por parte del vicepresidente Germán Vargas Lleras para definir su posición en el escenario del posconflicto, y el poco compromiso de los gobiernos locales con las campañas por el Sí, la ciudadanía no se sintió motivada para salir a votar.
  2. Condiciones climáticas: El día domingo amaneció en la región Caribe con fuertes lluvias debido al huracán Matthew, lo cual desmotivó la activa participación política de muchas personas. La costa Caribe colombiana ha sido una región históricamente caracterizada por la poca gestión de las autoridades locales y la ausencia de presencia Estatal, siendo así, las condiciones de infraestructura son muy precarias. Prueba de ellos es que los gobernantes de la costa solicitaron al Consejo Nacional Electoral ampliar la jornada electoral después de que dejara de llover.
  3. Dinámicas políticas del Caribe: La costa Caribe se ha caracterizado a lo largo de los años por ser el fortín político de familias electorales que a través de la compra de voto han llegado y se han mantenido en el poder. En estas elecciones la maquinaría no se movió y por ende, la ciudadanía no tuvo motivos para votar. La cultura política en el Caribe colombiano se centra en el voto amarrado o comprado.
  4. Capacidad de movilización de las iglesias cristianas: El caribe colombiano se ha convertido en el fortín de iglesias cristianas, las cuales, bajo el falso pretexto de “proteger a la familia” y luchar contra la supuesta “ideología de género” decidieron apoyar el NO con discursos homofóbicos, patriarcales y discriminantes.

Se debe recordar que luego del escándalo sobre las supuestas cartillas que el Ministerio de Interior iba a entregar en los colegios del país para promover la inclusión y no discriminación, las iglesias (católicas y cristianas) se movilizaron, y fue en la costa Caribe donde mayor número de personas marcharon contra lo que llamaban “imposición de la ideología de género”; específicamente, Barranquilla fue la ciudad que contó con mayor participación de marchantes.

Después de este suceso, las mismas personas promotoras de las marchas, difundieron cuadernillos titulados “Mi familia dice NO, porque este acuerdo de paz la destruye”; estos afirmaban no estar vinculados a ningún partido político y se limitaban a firmarlo con el portal web www.protegiendoalafamilia.com.

La victoria del No en el plebiscito para refrendar la paz significó no sólo la no aceptación de los acuerdos de paz firmados entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias, sino que también dejó en evidencia una cultura patriarcal y homofóbica en el Caribe Colombiano incapaz de aceptar las diferencias para vivir en paz.

Estos acuerdos tuvieron la particularidad de ser el primer acuerdo en el mundo en incluir un enfoque de género, el cual busca garantizar la igualdad de derechos de mujeres y personas LGBTI que se han visto afectadas por el conflicto armado colombiano.

Agendas Posterior al plebsicito en el Caribe.

Movilización social para rodear los acuerdos, buscando al sensiblidad de los abstencionsitas ( indiferentes) y educación ciudadana sobre el enfoque de género con base a reconocer que el conflicto armado afecto a personas en razón de su género, orientación sexual e identidades de género y que deben ser reparadas en el posconflcito, pues no puede existir paz sin igualdad.

Desde el 26 de septiembre, avisorando el gran reto que generaba para la sociedad civil del Caribe, rodear los acuerdos, en el Museo Histórico de Cartagena de Indias (Palacio de la Inquisición), realizamos una gran asamblea ciudadana previo al acto protocolario de la firma de la Paz, para conversar con dirigentes políticos, defensores de derechos humanos, personas LGBT, lideresas del grupo de mujeres, sindicalistas, representates de grupos indígenas, afros y académicos sobre los impactos del acuerdo firmado en La Habana en la sociedad.

Este evento denominado “El País que Soñamos” invitó a reflexionar sobre temas como: el país que el acuerdo de paz nos permite soñar, los retos para garantizar la superación de la violencia de género, la reparación y restitución de derechos de las víctimas, el reconocimiento de ciudadanía plena a las personas LGBTI, contar con un estatuto que permita ejercer en el ejercicio político la oposición y las garantías para que en el ejercicio de la implementación de los acuerdos en la Habana y de la aplicación del enfoque de género todos los colombianos y colombianas podamos contribuir a la construcción de paz. Esta ciudadanía empoderada, ante los resultados del Plebiscito, asumió un compromiso de salir a las calles y   exigir acciones contundentes para garantizar la paz. Entre las acciones emprendidas en el Caribe se resaltan:

  1. La ideología de género no existe:

Campaña de pedagogía liderada por Caribe Afirmativo, dando a entender los puntos positivos del acuerdo de paz e informando qué es el enfoque de género su importancia sociológica para superar la afectacion diferencial y excervada del conflicto a mujeres y personas LGBT y su eventual impacto positivo en la vida social y política del país, garantizando que la paz se construye de la mano a la igualdad.

  1. En el Caribe la Paz a la calle.

Procesos de Paz a la Calle en Barranquilla, Santa Marta, Cartagena, Montería y Sincelejo, que en sintonía con las movilizaciones nacionales, mueven ejercicios de empoderamiento ciudadano de cara a los acuerdos, tomándose parques, calles y expresiones culturales propias del Caribe, como guachernas, eventos culturales y deportivos.

  1. En el Caribe votamos Sí:

Acciones de empoderamiento de las plataformas del Sí de la región con expresiones como el campamento en Cartagena de líderes sociales de la plataforma Bolívar vota Sí, tendiente a presionar acciones inmediatas del gobierno.

  1. Pacto Caribe por la Paz:

Dada la polarización que generó la desinformación del enfoque de género, encontrando un caldo de cultivo en el fervor religioso que se volcó a las urnas a apoyar el No, hemos iniciado diálogos locales con líderes religiosos en Barranquilla, Montes de María y Cartagena, de iglesias que no se radicalizaron en su posición, buscando generar pactos ciudadanos que permitan a los creyentes reconocer que la única intención de dicho enfoque es la superación de la violencia, que en ocasión tambien los afecta a ellos en orden a su vida de fe.

  1. Cumbre Caribe Por la Paz:

Caribe Afirmativo en asocio con FESCOL, estamos convocando para el 24 de octubre un gran encuentro de iniciativas por el avance de los acuerdos de Paz, para hacer un gran análisis de región y cosntruir una estrategia colectiva que permita: a) Rodear los acuerdos de Paz; b) exigir celeridad en el proceso de ajustes de los acuerdos, sin que esto signifique desconocer la centralidad de las víctimas en éste proceso; c)Llamar la atención de el papel importante de la región, por ser las mayores receptores de la violencia e impedir que esto se convierta en un ejercicio de élites y d) Desde la región rodear, reconocer y exigir   que se mantenga la justicia transicional, la reparación efectiva a las víctimas, particularmente en el escenario de la ruralidad, la participación política y el enfoque de género.

Para nosotros es clave que no se pierda de vista que las víctimas deben ser las primeras en éste proceso, que los territorios regionales deben ser protagonistas de las acciones y que   la igualdad y el reconocimiento diferencial de los daños que el conflicto armado generaron a mujeres y personas LGBT son prerrequisitos que desde el Caribe exigimos, estén sobre la mesa, acompañados de la celeridad de las acciones y de la transparencia del debate público de este proceso.

 

Wilson Castañeda Castro

Caribe Afirmativo

En términos generales, la región caribe presentó un balance altamente favorable al sí, superando en todos los departamentos más de la mitad de la votación favorable, y particularmente llama la atención que en departamentos como Sucre, Córdoba y La Guajira, que han sufrido fuerte presión de los grupos armado, contra todos los pronósticos, la tendencia por el Sí, fue altamente favorable. En el caso del César, último departamento que en la región presentó incursiones de las FARC (2015) y donde se encuentra uno de los campamentos de concentración de la guerrilla, fue el que marcó mayor tendencia media con un 50.66% por el sí y un 49.33% por el No.

Departamento SI NO Abstencionismo
Atlántico 60,53% 39,46% 75,90%
Bolívar 60,23% 39,76% 76,67%
Cesar 50,66% 49,33% 57,47%
Córdoba 60,73% 39,26% 68,35%
La Guajira 61,14% 38,85% 80,61%
Magdalena 60,53% 39,46% 75,57%
San Andrés 55,01% 44,98% 79,80%
Sucre 61,88% 38,11% 65,64%

En relación a la abstención sigue siendo un tema preocupante, pues fue determinante en los resultados; y si bien, en Colombia la tendencia de la abstención siempre ha rondado el 63% y el Caribe, donde hay una gran cuota de ésta, ha llegado a niveles del 57%, en las elecciones del 2010, la única que conservó la tendencia fue Sucre, con un 65%, de resto las demás se dispararon a cifras históricas; en este caso, la tendencia rompió todos los pronósticos, superando esa barrera, con datos alarmantes como el caso de la Guajira con un 80% o de San Andrés con un 79.80%

En la dinámica urbana regional, que vivió el proceso electoral, donde las grandes concentraciones urbanas que no han recibido de manera directa los efectos de la violencia, fueron determinantes apoyando masivamente el No, frente a la poca participación rural que ha tenido los impactos de la guerra y que mayoritariamente apoyo el Sí, se presentó una variable interesante en el Caribe con respecto al resto del país; ha excepción de Montería, donde ganó por una leve ventaja el No; el resto de ciudades capitales, a diferencia de las otras capitales del país apoyaron mayoritariamente el Sí, destacándose el caso de Riohacha, capital de la Guajira, donde los impactos del conflicto han sido severos, unidos a problemas de   corrupción y abandono estatal, el 63.57% votó favorablemente el plebiscito por la paz.

Ciudades capitales SI NO Abstencionismo
Barranquilla 57.44% 42.55% 75,10%
Cartagena 55,73% 44,26% 79,88%
Valledupar 51,69% 48,30% 68,52%
Montería 48,02% 51,97% 69,21%
Riohacha 63,57% 36,42% 74,66%
Santa Marta 53,56% 46,43% 70,84%
Sincelejo 54,37% 45,62% 64,07%

 

Por otro lado, preocupa el nivel de abstencionismo en Cartagena, donde se configuro una de las plataformas de la sociedad civil más destacadas para apoyar los acuerdos de paz, llamada “Bolívar vota Sí”, con una abstención del 79.88% de la población apta para ejercer el derecho al voto, validada por alguno en el mal tiempo ocurrido ese día en la ciudad, dejó en un bajo nivel de participación en la capital que se esperaba sería bastión en este proceso plebiscitario.

Caribe afirmativo, ha venido proponiendo un trabajo de incidencia en ciudades intermedias de la región, que si bien no son ciudades capitales, por su ubicación estrategia, potencial de desarrollo y situación poblacional, se han convertido en receptoras de grandes grupos de población desplazada, han recibido efectos directos de la violencia y también emergen experiencias de procesos de movilización social, entre ellos liderazgos de lesbianas, gays, bisexuales y trans, con grupo de trabajo, políticas públicas, procesos de movilización social y acciones estatales.

En estos lugares los efectos de la violencia se han canalizado hacia las personas LGBT, haciéndolas portadoras de expresiones de estigma y discriminación que se conjugan con niveles de pobreza, inequidad, racismo y falta de cultura ciudadana. Por ello y desde nuestra estrategia “Casas de Paz”, venimos haciendo un acompañamiento particular a estos territorios y   hacemos una reflexión constante de las formas en que el apoyo al plebiscito para afirmar una paz estable y duradera fue acogido en dichas localidades.

Ciudades priorizadas SI NO Abstencionismo
Maicao (La Guajira) 52,95% 47,04% 82,74%
Ciénaga (Magdalena) 49,88% 50,11% 78,19%
Soledad (Atlántico) 58,97% 41,02% 78,14%
Carmen de Bolívar (Bolívar) 53,20% 46,79% 70,20%

 

Soledad, reconocida como la ciudad en el caribe con mayor presencia de grupos de personas desplazadas y víctimas del conflicto armado, presentó un apoyo ampliamente favorable al proceso de paz, que superó la media de la región, y que da cuenta de un municipio donde tanto autoridades como sociedad civil asumieron desde el inicio del proceso de paz un compromiso con los acuerdos y el postconflicto. Maicao y Carmen de Bolívar, marcaron mayoritariamente y en la media regional un apoyo al Sí del plebiscito; a diferencia de Ciénaga, donde también los efectos de la violencia han sido significativos, particularmente por acciones paramilitares y de bandas criminales, pero con una leve ventaja ganó el No con un 50.,11% frente a un 49,88% que estuvo a favor del Sí.

En relación con el abstencionismo estos municipios mostraron una tendencia igual de preocupante al resto del país y muy similar a sus departamentos, por ejemplo Maicao marcó un 82% frente a un 80% de su departamento. Sin embargo, el Carmen de Bolívar, en los Montes de María, el municipio que quizás más ha sufrido la violencia de las Farc en el Caribe Colombiano, marcó una abstención menor que la media de la región con un 70.20% que igual sigue siendo muy alta y preocupante en un proceso democrático.

El alto abstencionismo en la región Caribe, donde se esperaban las votaciones por el Sí más altas del país, se pueden deber a distintos factores:

  1. La indecisión del partido Cambio Radical de vincularse al Sí: La región Caribe ha sido históricamente un nicho electoral de este partido, pero después de muchas evasiones por parte del vicepresidente Germán Vargas Lleras para definir su posición en el escenario del posconflicto, y el poco compromiso de los gobiernos locales con las campañas por el Sí, la ciudadanía no se sintió motivada para salir a votar.
  2. Condiciones climáticas: El día domingo amaneció en la región Caribe con fuertes lluvias debido al huracán Matthew, lo cual desmotivó la activa participación política de muchas personas. La costa Caribe colombiana ha sido una región históricamente caracterizada por la poca gestión de las autoridades locales y la ausencia de presencia Estatal, siendo así, las condiciones de infraestructura son muy precarias. Prueba de ellos es que los gobernantes de la costa solicitaron al Consejo Nacional Electoral ampliar la jornada electoral después de que dejara de llover.
  3. Dinámicas políticas del Caribe: La costa Caribe se ha caracterizado a lo largo de los años por ser el fortín político de familias electorales que a través de la compra de voto han llegado y se han mantenido en el poder. En estas elecciones la maquinaría no se movió y por ende, la ciudadanía no tuvo motivos para votar. La cultura política en el Caribe colombiano se centra en el voto amarrado o comprado.
  4. Capacidad de movilización de las iglesias cristianas: El caribe colombiano se ha convertido en el fortín de iglesias cristianas, las cuales, bajo el falso pretexto de “proteger a la familia” y luchar contra la supuesta “ideología de género” decidieron apoyar el NO con discursos homofóbicos, patriarcales y discriminantes.

Se debe recordar que luego del escándalo sobre las supuestas cartillas que el Ministerio de Interior iba a entregar en los colegios del país para promover la inclusión y no discriminación, las iglesias (católicas y cristianas) se movilizaron, y fue en la costa Caribe donde mayor número de personas marcharon contra lo que llamaban “imposición de la ideología de género”; específicamente, Barranquilla fue la ciudad que contó con mayor participación de marchantes.

Después de este suceso, las mismas personas promotoras de las marchas, difundieron cuadernillos titulados “Mi familia dice NO, porque este acuerdo de paz la destruye”; estos afirmaban no estar vinculados a ningún partido político y se limitaban a firmarlo con el portal web www.protegiendoalafamilia.com.

La victoria del No en el plebiscito para refrendar la paz significó no sólo la no aceptación de los acuerdos de paz firmados entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias, sino que también dejó en evidencia una cultura patriarcal y homofóbica en el Caribe Colombiano incapaz de aceptar las diferencias para vivir en paz.

Estos acuerdos tuvieron la particularidad de ser el primer acuerdo en el mundo en incluir un enfoque de género, el cual busca garantizar la igualdad de derechos de mujeres y personas LGBTI que se han visto afectadas por el conflicto armado colombiano.

Agendas Posterior al plebsicito en el Caribe.

Movilización social para rodear los acuerdos, buscando al sensiblidad de los abstencionsitas ( indiferentes) y educación ciudadana sobre el enfoque de género con base a reconocer que el conflicto armado afecto a personas en razón de su género, orientación sexual e identidades de género y que deben ser reparadas en el posconflcito, pues no puede existir paz sin igualdad.

Desde el 26 de septiembre, avisorando el gran reto que generaba para la sociedad civil del Caribe, rodear los acuerdos, en el Museo Histórico de Cartagena de Indias (Palacio de la Inquisición), realizamos una gran asamblea ciudadana previo al acto protocolario de la firma de la Paz, para conversar con dirigentes políticos, defensores de derechos humanos, personas LGBT, lideresas del grupo de mujeres, sindicalistas, representates de grupos indígenas, afros y académicos sobre los impactos del acuerdo firmado en La Habana en la sociedad.

Este evento denominado “El País que Soñamos” invitó a reflexionar sobre temas como: el país que el acuerdo de paz nos permite soñar, los retos para garantizar la superación de la violencia de género, la reparación y restitución de derechos de las víctimas, el reconocimiento de ciudadanía plena a las personas LGBTI, contar con un estatuto que permita ejercer en el ejercicio político la oposición y las garantías para que en el ejercicio de la implementación de los acuerdos en la Habana y de la aplicación del enfoque de género todos los colombianos y colombianas podamos contribuir a la construcción de paz. Esta ciudadanía empoderada, ante los resultados del Plebiscito, asumió un compromiso de salir a las calles y   exigir acciones contundentes para garantizar la paz. Entre las acciones emprendidas en el Caribe se resaltan:

  1. La ideología de género no existe:

Campaña de pedagogía liderada por Caribe Afirmativo, dando a entender los puntos positivos del acuerdo de paz e informando qué es el enfoque de género su importancia sociológica para superar la afectacion diferencial y excervada del conflicto a mujeres y personas LGBT y su eventual impacto positivo en la vida social y política del país, garantizando que la paz se construye de la mano a la igualdad.

  1. En el Caribe la Paz a la calle.

Procesos de Paz a la Calle en Barranquilla, Santa Marta, Cartagena, Montería y Sincelejo, que en sintonía con las movilizaciones nacionales, mueven ejercicios de empoderamiento ciudadano de cara a los acuerdos, tomándose parques, calles y expresiones culturales propias del Caribe, como guachernas, eventos culturales y deportivos.

  1. En el Caribe votamos Sí:

Acciones de empoderamiento de las plataformas del Sí de la región con expresiones como el campamento en Cartagena de líderes sociales de la plataforma Bolívar vota Sí, tendiente a presionar acciones inmediatas del gobierno.

  1. Pacto Caribe por la Paz:

Dada la polarización que generó la desinformación del enfoque de género, encontrando un caldo de cultivo en el fervor religioso que se volcó a las urnas a apoyar el No, hemos iniciado diálogos locales con líderes religiosos en Barranquilla, Montes de María y Cartagena, de iglesias que no se radicalizaron en su posición, buscando generar pactos ciudadanos que permitan a los creyentes reconocer que la única intención de dicho enfoque es la superación de la violencia, que en ocasión tambien los afecta a ellos en orden a su vida de fe.

  1. Cumbre Caribe Por la Paz:

Caribe Afirmativo en asocio con FESCOL, estamos convocando para el 24 de octubre un gran encuentro de iniciativas por el avance de los acuerdos de Paz, para hacer un gran análisis de región y cosntruir una estrategia colectiva que permita: a) Rodear los acuerdos de Paz; b) exigir celeridad en el proceso de ajustes de los acuerdos, sin que esto signifique desconocer la centralidad de las víctimas en éste proceso; c)Llamar la atención de el papel importante de la región, por ser las mayores receptores de la violencia e impedir que esto se convierta en un ejercicio de élites y d) Desde la región rodear, reconocer y exigir   que se mantenga la justicia transicional, la reparación efectiva a las víctimas, particularmente en el escenario de la ruralidad, la participación política y el enfoque de género.

Para nosotros es clave que no se pierda de vista que las víctimas deben ser las primeras en éste proceso, que los territorios regionales deben ser protagonistas de las acciones y que   la igualdad y el reconocimiento diferencial de los daños que el conflicto armado generaron a mujeres y personas LGBT son prerrequisitos que desde el Caribe exigimos, estén sobre la mesa, acompañados de la celeridad de las acciones y de la transparencia del debate público de este proceso.

 

Wilson Castañeda Castro

Caribe Afirmativo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *